Eleni Kefala, The Conquered. Byzantium and America on the Cusp of Modernity, Washington, D. C.: Dumbarton Oaks Research Library and Collection, 2020, 158 pp. (Extravagantes), isbn 978-0-88402-476-7.

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Absalom García Chow

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García Chow , Absalom. 2022. «Eleni Kefala, The Conquered. Byzantium and America on the Cusp of Modernity, Washington, D. C.: Dumbarton Oaks Research Library and Collection, 2020, 158 Pp. (Extravagantes), Isbn 978-0-88402-476-7.». Medievalia 54 (1):175-80. https://doi.org/10.19130/medievalia.2022.1.370X81.
Sección
Reseñas

Citas

Browning, Robert, “Byzantine Scholarship”, pp. 3-20, en Past & Present, 28 (1964).

León-Portilla, Miguel (ed.), Visión de los vencidos, México, unam (Biblioteca del Estudiante Universitario, 81), 2009.

Sahagún, fray Bernardino de, Historia general de las cosas de la Nueva España, Ángel Ma. Garibay (ed.), México, Porrúa 2013 (“Sépan cuantos…”, 300).

El libro que inaugura la serie Extravagantes sintetiza dos de las tres áreas de interés que caracterizan la investigación realizada, desde hace casi ochenta años, en Dumbarton Oaks: Bizancio y la América “pre-colombina”.1 La autora reúne, a su vez, intereses y particularidades, a primera vista, dispares, como el centro de investigación que acogió su proyecto: es trilingüe, estudió literatura bizantina en su natal Chipre, se especializa en literatura comparada y posmodernidad, enseña literatura latinoamericana en la Universidad de St. Andrews, es autora de rigurosos libros académicos y es poeta. Acaso por esta última peculiaridad, tiene la capacidad de atreverse a distinguir las semejanzas que ligan los destinos de Constantinopla y Tenochtitlán.2

Es difícil ser tajantes y estrictos al distinguir cuándo termina la Edad Media y empieza el Renacimiento; la dificultad estriba en que esta distinción, lamentablemente, no sólo compete a la cronología sino también a la geografía. A pesar de que comparten una temporalidad bastante bien definida -por ejemplo, es imposible explicar la Cuarta Cruzada sin hablar de Bizancio, o comentar la muerte de Tomás de Aquino y Buenaventura de Bagnoregio sin hablar de los “esfuerzos” de Miguel VIII Paleólogo por reunificar las iglesias cristiana y ortodoxa-: hay una tendencia a tratar por separado lo bizantino y lo medieval.

En este mismo tenor, se tiende a aislar las civilizaciones prehispánicas, a pesar de que, por ejemplo, el primer tlatoani de los mexicas fue contemporáneo de Manuel II Paleólogo (1). Desde hace ya algún tiempo se ha empezado a hablar de “the Global Middle Ages”;3 el libro de Kefala permite esperar que, en un futuro -ojalá no muy lejano-, se pueda hablar, en un mismo estudio, curso, o seminario, de Nezahualcóyotl, Constantino XI Paleólogo, Mehmed “El conquistador” y el Papa Nicolás V.

La médula del libro es una comparación entre sendos poemas elegíacos anónimos sobre los eventos traumáticos que sellaron el destino de estas dos metrópolis: el Ανακάληµα της Κονσταντινόπολης, por un lado, y el Huexotzincayotl y el Tlaxcaltecayotl, por el otro. The Conquered está estructurado en cinco capítulos, amén de un prefacio, la bibliografía de rigor, un índice de nombres y veintiún imágenes, algunas en color, otras en blanco y negro.

En el primer capítulo, “Serendipities”, se expone -no sin antes enfatizar el más de medio siglo que media entre un evento y otro- las misteriosas coincidencias que rodean la caída de las dos metrópolis. Es reveladora la breve, pero significativa, comparación entre los omina provenientes, respectivamente, de Nestor-Iskander y del Códice florentino.

On the twenty-first day of May [there was] a frightful sign in the city. As a consequence, on the eve of Friday, the entire city was illuminated […] Many people gathered and saw on the Church of the Wisdom of God [Hagia Sofia], at the top of the window, a large flame of fire issuing forth (5).

El chapitel de un cu de Vitzilopuchtli, que se llamaba Totleco, se encendió milagrosamente y se quemó: parecía que las llamas de fuego salían de dentro de los maderos, de las columnas, y muy de presto se hizo ceniza (Sahagún, XII, 1, 2).4

La autora, incluso, refiere de pasada el mito de la fundación de Constantinopla (8), consignado por Nestor-Iskander, donde aparece la simbología, tan cara a los mexicanos, de un águila devorando a una serpiente e, incluso, el cabalístico número siete: en el mito oriental se habla de siete colinas, mientras que en el americano de siete cuevas (X,12, 131-138).

El brevísimo capítulo dos -fundado, entre otras, en las ideas de Enrique Dussel sobre la “invención de América”-, “Byzantium, America and the ‘Modern’”, aborda el problema de las “visiones” que Occidente y la Posmodernidad tienen sobre el descubrimiento de América y Bizancio.5 El problema es planteado como una dialéctica que desemboca, invariablemente, en la “modernidad”: por un lado, la conquista del “Nuevo Mundo” entendida como “progreso”; mientras Bizancio, como “decadencia”.

Kefala, sin embargo, apunta a un hecho del que no se habla suficientemente al tratar del “mundo moderno”: es una idea europea. Teniendo a Europa como centro, el concepto de “América” puede entenderse como una “exogenous inferiorization, that is, the defining of non-European peoples and cultures as inferior” (12), mientras que Bizancio como “endogenous inferiorization, that is, the defining of Europe’s own past as inferior” (13). La conclusión obvia del planteamiento de la autora es que la “máxima tragedia” (León-Portilla, XXVI) de la caída de Tenochtitlán y la toma de Constantinopla no sólo están ligadas por “casualidades”, sino por un desprecio crónico y sistémico.

Las generalidades sobre los poemas están expuestas en el capítulo tres, “Tradition and Theory”. La primera parte de esta sección está dedicada a exponer el contexto del poema bizantino; la segunda, a los poemas nahuas. El “Lamento de Constantinopla” es, acaso, uno de los últimos eslabones de una larga cadena que comienza con la poesía elegíaca de los líricos griegos y pasa por los threnoi, “learned laments for cities that evolved in parallel and often in dialogue with folk songs on the same theme” (15).6

Miguel León-Portilla llamó a los icnocuícatl “verdaderas elegías” (197), y los definió como “poemas melodramáticos que servían para ser representados” (197). Al hablar del Tlaxcaltecayotl, afirmó que se “entonaba al son de los atabales, los huéhuetl, los teponaztli y la música de las flautas” (205). “The performance, Bierhorst tells us, might take place ‘in a plaza or, in Pre-Conquest times, a palace forecourt (quiahuac); or it might be held in an inner court (ithualli) of the king’s palace or for the house of a nobleman’, while ‘some­­times the church (iglesia) was used’” (22).

Hundreds of miles and perhaps several years away from the events, the “inconsolable sorrow” of the Greek poet does not stem from direct experience. Likewise, the composers of “Huexotzincayotl” and “Tlaxcaltecayotl” were probably children of the Nahua nobility and members of the first generation to grow up in colonial Mexico, and had not witnessed the events of the siege and fall of Tenochtitlan (26).

El capítulo cuatro, “Imparting Trauma”, es el más extenso pues, amén de un detallada interpretación y comparación, la autora incluye la traducción y el texto original de los poemas. Es evidente, sin embargo -y ella lo dice explícitamente- que más que una traducción original es una traducción parcial, en el caso del poema griego, o un comentario a la traducción, en el caso de los poemas nahuas. Sobre la traducción del Anakalema, apunta “different parts of the poem have been translated into English […] I borrow these translations and make changes when necessary. The rest of the translation is mine” (36-37); sobre los poemas nahuas, puntualiza:

The Nahuatl texts and their corresponding translations are found in Bierhorst […] I have modified Bierhorst translation of “Huexotzincayotl […] For the sake of brevity and balance, only the parts of “Tlaxcaltecayotl” that are analyzed in this chapter are reproduced […] I have also modified Bierhorst translation (80-81).

Si a esto sumamos la selección de lecturas tomadas de la edición y traducción de León-Portilla, tenemos una suerte de “traducción crítica” de los icnocuícatl en cuestión. Valga notar que Kefala tiene la sutileza de reproducir la imagen de los folios 6v y 7r del manuscrito de Cantares mexicanos, donde se puede apreciar nítidamente la bella letra itálica característica de esta sección del famoso manuscrito1628 de la Biblioteca Nacional de México.

La autora hace un agudo análisis del “lamento”, da ricos detalles -tomados de distintas fuentes- sobre las acciones realizadas por los turcos vencedores y los griegos vencidos. El relato del asesinato del último emperador bizantino (48-49) recuerda más la muerte de Moctezuma que la de Cuauh­témoc; sin embargo, la pervivencia de su tragedia lo hace, a los ojos de “contemporary Cretans, Cypriots, Dodecanesians, and other Greeks living outside Constantinople and with no immediate experience of the siege and its aftermath (deaths, plundering, rapes, forced marriages, etc.)” (51), el “único héroe a la altura del arte”. “Like the Byzantine emperor, who metonymically stands for Romania, the last Mexica ruler is a synechdoque for the Mexica Empire” (112).

I have suggested, however, that at least one of our songs, if not both, was probably composed by Nahua intellectuals at the Colegio de Santa Cruz. Whether true or not, the absence of a potent anti-Spanish rhetoric in these texts may have to do less with Spanish censorship and expectations, or the position of the composers, informants, and collectors in early colonial society, and more with the Nahua belief system (e. g., rotational ordering scheme, disorderly periods, and breach of sacred rituals), as well as with the native view of the conquest as an act of defiance against a powerful empire (115).

El análisis hecho a los poemas nahuas es igualmente agudo y detallado, pero está fuertemente matizado por los puntos de vista de las autoridades norteamericanas y angloparlantes seguidas por Kefala, que, a veces, contradicen las tesis de Garibay y León-Portilla.7 Esto saca a la luz otro fenómeno que creemos digno de ser considerado: el discurso sobre la “visión de los vencidos” no es estático; los mexicanos que vivimos en México lo adaptamos a nuestra idiosincrasia, mientras que los norteamericanos, y los norteamericanos descendientes de mexicanos, lo adaptan a la suya. A partir del libro de Kefala podemos notar que ambas versiones del mismo discurso son discordantes.

El último capítulo, “Texts and their Afterlife”, habla de cómo estos textos encontraron resonancia en la Grecia y el México modernos. Incluso en esta cuestión, las comparaciones entre México y Grecia siguen: “Mexico declared Independence in 1821, a few months after the Greek War of Independence broke out” (129). La autora señala la activa presencia del Anakalema en el curriculum de la educación media griega (126) y critica la vaguedad, que se le antoja ausencia, con que los icnocuícatl y, en general, la literatura prehispánica, es enseñada en México. Remata con este “secreto a voces”: “present-day indigenous authors continue to have no place in the curriculum and, more generally, in histories of Spanish American literature, where native traditions are almost always crammed under the rubric ‘pre-Columbian’ ” (134).

El robinsoniano libro de Kefala necesita meditarse, no tanto porque sea un naufragio, sino porque nos lleva a una isla desierta, o, mejor aún, a una “selva” y, como afirmó Robert Browning, “one needs to acquire some jungle lore before venturing into it” (19). Es imposible decir cuánto tiempo nos llevará adquirir esta “sabiduría selvática”, pero es un hecho que, para obtenerla, debemos explorar la “selva”. Para explicar el resultado de la suma de “lo bizantino” y “lo americano” necesitaríamos expandir la metáfora, me atrevería a decir, incluso, que necesitaríamos fundar una nueva disciplina.

Bibliografía

  1. (). Byzantine Scholarship. Past & Present 28, 3-20.
  2. (). . , Biblioteca del Estudiante Universitario, 81. México: UNAM. .
  3. (). . , ed. , “Sépan cuantos…”, 300. México: Porrúa. .
El libro se terminó de imprimir en 2020; sin embargo, comenzó a distribuirse hasta el 2021. El segundo número de la serie apareció en noviembre de 2021: N. Aschenbrenner y Jake Ransohoff, The invention of Byzantium in Early Modern Europe.
Véase Aristóteles, Poética, 1451b.
Véase Geraldine Heng, The Global Middle Ages. An Introduction, Cambridge: Cambridge University Press, 2021.
Nos tomamos la licencia de no citar la traducción inglesa usada por Kefala; preferimos el “lindo y sabroso castellano” del original de Sahagún (3). Sobre la traducción usada por la autora (Florentine Codex: General History of the Things of New Spain, ed. and trans. A. J. O Anderson and C. E. Dibble, Santa Fe, 1950-1982), Ángel María Garibay opinó que el trabajo era “brillante y valiosísimo” (Sahagún, 1).
La Visión de los vencidos es usada y criticada por Kefala; valga recordar las palabras que Miguel León-Portilla dedica a la recepción de su libro: “varios años después de la primera edición de este libro (1959), autores como Tzvetan Todorov han desarrollado esta perspectiva […] (Todorov, La Conquête de l’Amerique, la question de l’autre, París, 1982) […] Nathan Wachtel en un trabajo sobre los quechuas […] se apropió del título: Vision des vaincus, París, 1971” (p. XXX).
Uno de los principales libros escritos sobre el tema y que la autora usa en su exposición se puede consultar gratuitamente en <https://chs.harvard.edu/book/alexiou-margaret-the- ritual -lament-in-greek-tradition/>.
La principal autoridad seguida por la autora es John Bierhorst; usa tres de sus libros: Ballads of the Lords of New Spain: The codex Romances de los señores de la Nueva España (Austin, 2009), Cantares mexicanos: Songs of the Aztecs (Stanford, 1985), A Nahuatl-English Dictionary and Concordance to the Cantares Mexicanos: With an Analytic Transcription and Grammatical Notes (Standford, 1985) y el artículo “Translating an esoteric Idiom: The case of Aztec Poetry” (2001). Kefala no tuvo acceso a la edición y traducción de los Cantares mexicanos (2011) realizada por el Seminario Cantares mexicanos, coordinado por Miguel León-Portilla.

Medievalia, vol. 53 núm. 2 (2021), es una publicación semestral editada por la Universidad Nacional Autónoma de México, Ciudad Universitaria, Delegación Coyoacán, Ciudad de México, C. P. 04510, a través del Instituto de Investigaciones Filológicas, Centro de Lingüística Hispánica "Juan M. Lope Blanch", Circuito Mario de la Cueva s/n, Ciudad Universitaria, Col. Copilco, Del. Coyoacán, Ciudad de México, C. P. 04510, Tel.: 56227550, ext. 49205. URL: https://revistas-filologicas.unam.mx/medievalia/index.php/mv, e-mail: remedie@unam.mx. Editor responsable: Mtra. María del Refugio Campos Guardado. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo 04-2017-010211020900-203; eISSN: 2448-8232, ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última actualización de este número, Mtra. María del Refugio Campos Guardado, Centro de Lingüística Hispánica "Juan M. Lope Blanch", Circuito Mario de la Cueva s/n, Ciudad Universitaria, Col. Copilco, Del. Coyoacán, Ciudad de México, C. P. 04510, Tel.: 56227550, ext. 49205. Fecha de última modificación: 14 de diciembre de 2021.

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