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Thu, 22 Sep 2022 in Medievalia
Mar Garachana (ed.), La evolución de las perífrasis verbales en español. Una aproximación desde la gramática de construcciones diacrónica y la gramaticalización. Berlín/Berna/Bruselas/Nueva York/Oxford/Varsovia, Viena: Peter Lang, 2020, 350 pp.
Main Text
En el ámbito de la lingüística histórica y de la descripción de lenguas a nivel diacrónico es bien sabida la complejidad que entraña el estudio de las construcciones perifrásticas. También lo es que su estudio no solo atañe al español sino a todas las lenguas romances. Una de las razones que implica su aún necesario estudio -al menos desde el enfoque diacrónico de la gramática de construcciones en la gramática histórica del español- se debe a la basta recursividad que tienen los sistemas verbales de cada lengua como precursores de comportamientos sintácticos y semánticos que potencializan tanto su frecuencia como sus matices y procesos de significación (analogía, mataforización, discursivización, pragmatización, entre otros), que muchas veces, como queda claro en esta obra, traen aparejadas construccionalizaciones que por su constitución y considerable frecuencia de uso, incluso en las hablas americanas, han resultado pertinentes en distintos ámbitos argumentales de la predicación que han culminado en procesos de gramaticalizaciones típicas y múltiples. A lo anterior, se suma el hecho de que muchas perífrasis comparten, a modo de communis index, dificultades para dibujar tanto sus límites como sus alcances y funciones intraoracionales, ya por contacto lingüístico ya por reacomodo morfológico con origen en igualdad o semejanza de significados, amén de los efectos semánticos que motiva la dinámica pluriverbal que comportan (modalidad, temporalidad, aspectualidad) y que entrañan las formas perifrásticas. Así lo anuncian los especialistas que participan en el capitulado de esta obra.
Como muestra de lo anterior, el monográfico que aquí reseño tiene como objetivo, como bien lo señala su editora, el de ahondar sobre el funcionamiento no únicamente diacrónico de formas perifrásticas que cumplan con el requisito de construcciones pluriverbales monopredicativas a través de las cuales se expresa un significado procedimental unitario. La obra editada y dirigida por Mar Garachana Camarero reúne un capitulado de dieciocho textos bajo el formato académico de textos científicos. Dos son las principales características que unifican las contribuciones que nos comparten los coautores del material y que, desde mi punto de vista, son atinados y merecen ponerse de relieve: la primera es la de incorporar la ya bien conocida teoría de gramaticalización como aproximación teórico-conceptual al estudio de los casos expuestos en cada texto, y la segunda, arriesgarse a emplear, con mayor o menor profundidad en cada caso, la gramática de construcciones desde una perspectiva diacrónica que permite, a mi modo de ver, y en un primer momento, acercarse de una mejor manera a la compleja conceptualización de perífrasis verbal desde la integración gramatical basada en el uso, y por ende, reconsiderar el emparejamiento de forma y significado como ingrediente medular en los distintos procesos de gramaticalización que siguen las formas perifrásticas ofrecidas. En un segundo momento, acortar las brechas que han tratado de explicar los procesos evolutivos y cambios que muchas de estas formas ya construccionalizadas han experimentado a lo largo de la historia y en distintos estados de la lengua española.
En el material monográfico se tomó la atinada decisión de estructurarlo en torno a tres ejes o andamios temáticos. El primero de ellos se centra en la lengua de signos. El segundo eje se ocupa de perífrasis nacidas a partir de verbos estativos o que expresan aprehensión o algún tipo de actividad general. El último eje está conformado por estudios sobre construcciones pluriverbales motivadas por verbos de movimiento. Esta organización interna permite llevar de la mano a los lectores a explorar entramados de un continuum que sirven de apoyo para entender y atender las decisiones metodológicas y postulados teóricos que llevan, en cada caso, a explicar los aportes y adecuaciones que hacen cada uno de los especialistas en el libro a partir de sus estudios, entre otros, el valor perifrástico y la especificidad en la lengua de señas catalana; la perfectividad imbricada en los valores modales; el alcance de la aspectualidad y su correlato con estados y procesos cuyo inicio se proyecta como inminente; la causatividad subyacente en la agentividad perifrástica; los valores progresivos y continuativos en construcciones de apoyo; la hipótesis de la gramaticalización originada por la rutinización de formas especializadas en la semántica de verbos de trayectoria y la fijación del significado verbal pleno a partir del uso perifrástico y su consolidación como una construcción gramatical bien reconocida con valores iterativos y de restitución en un periodo específico de la historia del español.
Así, el orden en que se presenta cada uno de los capítulos en este libro tiene la pretérita intención de conformar un engranaje argumental (explicativo y ejemplificativo) siempre a favor de una mejor comprensión del objeto de estudio, incluyendo los dos primeros capítulos que -desde mi punto de vista, además de innovadores al adentrarnos a la lectura del libro- se antojan como imprescindibles en un trabajo como el que nos ocupa y cuya intención de implementar la gramática de construcciones al estudio de las perífrasis en español en diacronía resulta bien lograda. La conformación del monográfico está dada por una arquitectura homogénea en lo general y fácil de seguir al interior de cada trabajo. Como obra completa, ambas cualidades posibilitan un seguimiento puntual, articulado y sistemático. Lo anterior podemos constatarlo grosso modo con la mínima exploración que se haga del índice: 1) “Las perífrasis verbales, hoy”; 2) “¿Es necesaria una gramática de construcciones diacrónica?”; 3) “Construcciones verbales modales volitivas en las lenguas de signos. Qué aportan a la caracterización del concepto perífrasis verbal. Aproximación desde la gramática de construcciones”; 4) “¿Acostumbraron los antiguos dezirlo así? Perfectividad y aspecto habitual en latín: el caso de solitus sum”; 5) “La perífrasis estar por + infinitivo”; 6) “La red construccional de perífrasis causativas. Definición, comparación sincrónica y evolución diacrónica”; 7) “¿Desde cuándo venir + gerundio viene siendo una perífrasis? De construcciones vicarias y estructuras renacidas”; 8) “El papel de las unidades convencionalizadas en los procesos de gramaticalización. El caso de la perífrasis andar buscando”; 9) “Un estudio diacrónico de tornar a + infinitivo en español”; 10) “Llegar no es igual a coger. Dos momentos en la gramaticalización de las construcciones multiverbales en español” y 11) “La diacronía de alcanzar a + inf en español. Construccionalización y diferenciación dialectal en la conformación del sistema perifrástico del español”.
En particular, el primer capítulo “Las perífrasis verbales, hoy” de Mar Garachana comienza con un exordio donde alude a las intrincadas aportaciones y problemas que conlleva el estudio de las perífrasis. Este trabajo bien podría resolver problemas de conocimiento tanto a nivel teórico como epistemológico en el ámbito de la disciplina, sobre todo por ser una exhaustiva revisión crítica del estado que guarda la unidad de análisis en cuestión. Especial atención merecen tres cuestiones en este texto, la primera de ellas es la tendencia a simplificar la expresión del pasado, fundamentada en la utilización de las formas simples a expensas de las compuestas en las hablas americanas. Por otra parte, y aunado a lo anterior, la forma compuesta ir a + inf que la RAE-ASALE ha dejado fuera de la conjugación por no poder explicarse a razón de la perífrasis de participio, en otros motivos formales, pero que ha fructificado, al menos para el español americano, más allá de las diferencias y alternancias dialectales. La tercera cuestión está relacionada con la conjetura de que el empleo de los tiempos compuestos es mucho menor en Hispanoamérica y, por lo tanto, no forma parte de la gramática activa de los hablantes americanos, quienes suelen emplear las formas compuestas para expresar valores evidenciales o para marcar diferencias aspectuales y semánticas de índole diversa (17). Garachana también hace hincapié en la posibilidad que poseen las formas perifrásticas y que está relacionada con la recursividad para englobar subesquemas que expresan diferentes matices semánticos, normalmente unidos a diferencias formales en términos de Lakoff por considerarse como categorías radiales (18). Asimismo, la autora anticipa y argumenta la pertinencia que tienen los estudios venideros de las perífrasis como formas pluriverbales, sobre todo si nos asomamos a la nómina de perífrasis que integran el libro, su puntual tratamiento y el enfoque teórico que las arropa a la vista de una justificación bien argumentada en torno a su estudio e inclusión en el ya esperado Diccionario histórico de perífrasis verbales del español en línea.
El segundo capítulo de este monográfico está a cargo también de Mar Garachana y en su título recurre a una oportuna interrogante: “¿Es necesaria una gramática de construcciones diacrónica?” y que además motiva el acercamiento teórico de varias de las contribuciones en él. La autora inicia con una excelente explicación sobre la alternancia y cambios de paradigmas en torno a conocimiento científico válidos y lo explica, sin decantarse a favor de una u otra, con dos de las propuestas que en los últimos tiempos han jugado un papel toral en el estudio del cambio gramatical, me refiero a la Teoría de la gramaticalización y la Gramática de construcciones (45-46). En el resto del capítulo nos comparte, con sólidas bases y argumentos a favor, las bondades que el enfoque de la denominada Gramática de construcciones aporta al estudio del cambio lingüístico y la alternancia gramatical (50-65) y pueden subsumirse en las siguientes: 1) el concepto, posibilidades y dimensiones del término construcción desde la gramática tradicional y en la gramática de construcciones; 2) una apología en torno a la continuidad o herencia entre la gramaticalización y la construccionalización -ya suficientemente probada y discutida en inglés- y las razones que animan a proponer la frase gramática de construcciones diacrónica; y 3) cuatro ventajas que trae consigo la aproximación al cambio gramatical desde la gramática de construcciones en trabajos de tipo diacrónico con particular énfasis en la sintaxis, a saber: i) brinda equidad entre forma y significado, lo que nos permite un ejercicio de ida y vuelta entre semántica y gramática; ii) otorga la posibilidad de medir la gradualidad del cambio gramatical, lo que atenúa el riesgo de sobreinterpretaciones en torno a la evolución del cambio lingüístico; iii) pone de relieve los niveles de abstracción conceptual, que implica y beneficia la proyección lexical saturada o semisaturada, a esquemas y subesquemas paralelos, como es el caso del marcado diferencial de objeto en español y por ende sus correlatos con lo que yo denominaría como intertransitividad; iv) propicia la mayor comprensión de los cambios gramaticales que nacen a partir de construcciones bien consolidadas y conocidas en la lengua; y v) posibilita la diferenciación de construcciones distintas bajo un mismo esquema y, así, poder captar mejor los desplazamientos de significado y sus contextos de uso. Los aportes en este capítulo posibilitan un acercamiento ya desde una perspectiva u otra, a los distintos objetos de estudio en una época de las investigaciones gramaticales que bien podríamos considerar como emergentes para los aportes al campo disciplinar de la lingüística histórica.
Siguiendo el tejido articular del libro y el entramado que los convoca, el tercer capítulo denominado “Construcciones verbales modales volitivas en las lenguas de signos. Qué aportan a la caracterización del concepto perífrasis verbal. Aproximación desde la gramática de construcciones” Maria Josep Jarqué no solo caracteriza, sino que también explica magistralmente las perífrasis verbales que involucran contenidos modales volitivos en la lengua de signos catalana. En la primera parte del material la coautora contextualiza las contribuciones que las lenguas de señas, en particular la catalana, han aportado al estudio del cambio lingüístico diacrónico. Se centra en proveer argumentos de inclusión para el tratamiento de las lenguas signadas como lenguas naturales; la condición bilingüismo o multilingüismo que comparten, geográficamente hablando, los catalanes en el territorio español y el contacto con la lengua de señas española; también explica la dimensión antropológico-cultural de las lenguas de señas en el marco común de la cultura mediterránea y sus procesos de base cognitivo-funcional. Asimismo, establece un diálogo entre la lengua de señas, española y catalana, como un sistema de señales significativas y las posibilidades entre la modalidad que implica la relación gesto-signo como valores imprescindibles en la producción simultánea de los articuladores y su visibilidad. Uno de los aportes más importantes, además de los ejemplos que da a partir de una nómina de verbos con valores volitivos, radica en la profusa explicación que hace de las decisiones y reflexiones metodológicas que alientan su trabajo; igualmente advierte que el estudio sobre los procesos de gramaticalización en las lenguas de signos no incluye, en general, el análisis de datos de corpus textuales diacrónicos. No obstante, precisa que es a partir de corpus textuales sincrónicos bien complementados con la información contenida en obras lexicográficas, tanto históricas como vigentes, que puede llevarse a cabo tanto una aproximación al cambio gramatical en proceso como a los ya cumplidos. Lo anterior básicamente en función de las propiedades sintácticas y semánticas compartidas en las construcciones donde acontecen. Continúa su exposición capitular con datos que podrían servir como marco referencial a nivel diacrónico y sincrónico para dar lugar a un apartado bastante clarificador sobre microconstrucciones volitivas, tales como gustar; querer y desear; apetecer, esperar, pensar y ojalá. Uno de los aportes que se encontrarán sin duda en este texto, es una representación esquemática y visual de los rasgos compositivos que ilustran la variabilidad intraparadigmática del dominio volitivo en la lengua de señas catalana (94). Hacia el final del capítulo, la autora retoma argumentos y razonamientos suficientes y de peso que llevan a considerar, incuestionablemente, a las construcciones verbales volitivas en lenguas signadas como perífrasis verbales (95-98).
El cuarto capítulo, “¿Acostumbraron los antiguos dezirlo así? Perfectividad y aspecto habitual en latín: el caso de solitus sum” de Esther Artigas Álvarez y Laura Cabré Lunas, tiene como objeto contribuir a la caracterización aspectual de la perífrasis del español soler + inf desde una perspectiva diacrónica. Para ello, en primer lugar, las autoras parten del comportamiento de la construcción latina correspondiente, soleo + inf, atendiendo al valor aspectual de dicha construcción cuando presenta el auxiliar conjugado en formas perfectivas: solitus sum + inf. La particularidad de su abordaje radica en plantear la combinación potencial de soleo con un infinitivo de naturaleza accional diferente cuando el auxiliar se conjuga en un tiempo imperfectivo o cuando lo hace en un tiempo perfectivo, o bien si estamos ante construcciones distintas. Su trabajo constituye una aproximación al estudio lingüístico basado en el uso, y sus ejemplos descansan en documentos obtenidos de corpus documentales latinos, españoles e italianos recogidos pertinentemente en la bibliografía especializada. Destacan en su contribución la visualización de datos y frecuencias de uso y que están relacionadas con los usos de pasado perfecto y de pasado aorístico de la forma de pretérito perfecto de soleo en tres momentos o estadios de lengua latina: 1) época antigua, 2) el periodo patrístico, y 3) la época medioeval. Las autoras pasan luego revista por un análisis y ejemplificación acuciosos del pasado perfecto, solutum sunt y en donde ponen sobre la mesa dos de los valores que posee la forma en cuestión: la primera, pasada, relacionada con el evento propiamente dicho, y la segunda, presente, relacionada directamente con consecuencia en el momento de la verbalización o acto de habla (114-120). Más adelante (121) en el apartado de caracterización aspectual de la perífrasis, nos proponen una pregunta orientadora relacionada con la operatividad de uno de sus objetivos principales: ¿puede la forma perifrástica solitus sum + inf dar cuenta de una categorización aspectual con relación a la verificación de las propiedades que definen la construcción y de las condiciones en las que esta opera? Y para dar respuesta a la interrogante anterior, Artigas y Cabré ofrecen una tipología de rasgos compatible basada en los siguientes elementos, en particular: los requisitos en la selección de sujetos que toma la construcción, y el rasgo distintivo de confinamiento en el pasado del evento que impone el empleo con valor aorístico de solitus sum. Uno de los hallazgos más importantes con relevancia a nivel sincrónico y asociado con las formas perifrásticas de soler + inf que conocemos en el español peninsular y americano no son precisamente herencia latina de solitus. Después de la aparente ausencia de solitus sum, en español, las coautoras encaminan a los lectores a pensar y repensar las formas perifrásticas que con menor frecuencia aparecen con acostumbrar y con la que alterna desde un principio el verbo soler en los tiempos imperfectivos del español, con un mismo estatus léxico; mismas restricciones en cuanto a su auxiliarización y la misma incompatibilidad respecto de los predicados no iterativos en los que acontecen. No así con lo que respecta a la agentividad. Finalmente, Artigas y Cabré atañen a ambas formas valores semánticos equiparables en los primeros estadios del español, por ejemplo, el de ‘tener una costumbre, un hábito’, ‘estar acostumbrado’. En suma, este capítulo se vuelve necesario para poder entender y estudiar las formas iterativas conjugadas y restrictivas formadas con soler/acostumbrar + inf en el español actual, especialmente las formas limitadas que como auxiliar presenta acostumbrar en contextos de uso específicos con valores no continuativos.
En el siguiente capítulo Axel Hernández Díaz nos invita a adentrarnos en un tema tan complejo como fascinante, me refiero al estudio diacrónico de las formas perifrásticas estar por + infinitivo. En un primer momento, apela a la común y frecuente característica que tienen los verbos copulativos o semicopulativos en las lenguas romances para desarrollar perífrasis con variados valores semánticos. Así, tenemos la forma estar por + inf que en español, además de alta frecuencia de uso, presenta posibilidades con sutiles valores esquemáticos de semanticidad según sus contextos de uso y coaparición. De este modo, Hernández Díaz presenta como objetivo de su contribución el estudio y caracterización de naturaleza sintáctica y las cualidades semántico-etimológicas del verbo estar como primordiales para la formación de perífrasis -explicables en su mayoría- a partir de procesos de gramaticalización por metonimia y metaforización. El análisis que comparte la coautora descansa en 931 casos distribuidos en tres corpus (GRADIA, CORDE y CREA), todos de acceso abierto y disponibles en formato electrónico con posibilidades de búsqueda lexemática y sistematización a partir de operadores booleanos. Innegablemente un valor agregado en este capítulo descansa en la reflexión metodológica y decisión de investigación que siguió Hernández Díaz al enfrentarse, tal como lo precisa, con una forma si bien poco frecuente en español actual -incluso considerada de no alta ocurrencia entre los siglos XV y XVII-, sí polivalente semánticamente hablando y productiva en lengua literaria clásica. De ahí su indicación con relación a los valores no solo aspectuales de fase sino también imbricada en eventos no voluntarios próximos a ocurrir, del tipo está por llover, está por venir y está por llegar. En ese sentido, me atrevería a sostener que el estudio que nos comparte es, en su ruta metodológica e interpretativa, una enmienda que nutre los significados alternos y ampliamente sustentados que habían quedado pendientes para la mejor comprensión de sus diferentes valores semánticos y comportamiento morfosintáctico como pieza gramaticalizada, y también (a mi modo de ver) construccionalizada en lengua oral (142). Además de compartirnos en un nutrido apartado los antecedentes y orígenes de la construcción, así como su camino de gramaticalización para estar y por como elementos auxiliares de la predicación perifrástica (144-147), Axel Hernández presenta su análisis pormenorizado en torno a dos grandes ejes: el primero de ellos corresponde al análisis diacrónico de la perífrasis estar por + inf y el segundo aborda los valores semánticos expresados por la perífrasis antes mencionada. Como parte del primer eje analítico, Hernández Díaz nos ofrece un resumen analítico bastante iluminador con los datos relacionados con la predilección de la perífrasis por la 3ª persona tanto singular como plural, casi sostenida para todos los siglos salvo el XIX. En ese mismo eje y con relación a las características de animacidad/inanimacidad de los sujetos predilectos de estar por + inf, llaman especial atención las alternancias con el contenido predicado por los sujetos inanimados a partir del siglo XV, así como la tipología y sentidos de uso con los infinitivos. Por lo que compete al aspecto léxico proyectado, la coautora muestra en su análisis una tabla donde podemos constatar valores aspectuales cruzados que incrementan su ocurrencia e implican actividad y realización en los siglos XIV y XVI, tendencia que se sostiene en proporción con el incremento de logro y estado entre los siglos XIX y XXI. Lo anterior con la salvedad de considerar la lectura pasiva en la que acontecen las perífrasis con sujetos pacientes. Por lo que respecta al segundo eje analítico, la coautora se preocupa por dilucidar los sentidos modales que expresa la forma perifrástica contrastando sus resultados con cuatro valores ya propuestos en estudios precedentes y anticipa, mediante una hipótesis empírica, la persistencia de la forma en el español aún contemporáneo. Hacia el final de su contribución, Hernández Díaz abre el hilo de propuestas para las futuras comprobaciones de los razonamientos ofrecidos en su análisis, tal es el caso de estar para+ inf dada su relación y correlato de persistencia en nuestra lengua. El trabajo compartido motiva a verlo y estudiarlo desde el llenado de slots y templetes construccionales en marcos de predicación variables.
El sexto capítulo, “La red construccional de perífrasis causativas. Definición, comparación sincrónica y evolución diacrónica” de Renata Enghels y Marie Comer, brinda una doble posibilidad anunciada en sus objetivos y ejecutada en su análisis, innovador si lo consideramos como una propuesta desde la gramática de construcciones diacrónica: el de estudiar los rasgos sistemáticos de las perífrasis con poner y meter para comprobar una posible coincidencia con la caracterización sintáctico-semántica actual del esquema causativo, por un aparte, y por la otra hacer el estudio diacrónico de las perífrasis con meter y poner y analizar, si fuera el caso, cómo y en qué condiciones este tipo de formas se desarrollaron como microconstrucciones. Especial valor encuentro en el apartado introductorio de las coautoras porque realizan un parangón del esquema causativo no solo en español sino en otras lenguas y, además, convienen en establecer una serie de paralelismos que conllevan la diferencia semántico-conceptual de la causación en el marco de la teoría de dinámicas de fuerzas y algunos postulados de la teoría de prototipos (160-162). En un segundo momento, Enghels y Comer nos comparten una caracterización de la perífrasis causativa con diferentes auxiliares, como hacer, dejar, poner, meter en el marco de la Gramática de Construcciones. Enseguida, nos proponen, mediante una tentadora interrogante, pensar si la causativa perifrástica puede ser considerada como una construcción en el marco de la teoría antes mencionada (167-168). Las autoras no únicamente lo tratan de adecuar, sino que encuentran y proponen razones de peso para no dudar en considerarlas como construcciones (168), basándose sobre todo en argumentos, tales como: i) el emparejamiento entre forma y significado; ii) la imposibilidad de intercalar elementos significativos, como el causado SN2, entre el auxiliar y el infinitivo; iii) la subida obligatoria del pronombre clítico referente al causado SN2; y iv) la restricción de SN2 para que solo pueda asumir la relación gramatical disponible en la estructura bipredicativa reestructurada: objeto directo con un infinitivo intransitivo, objeto indirecto con un infinitivo acompañado de un objeto directo propio. Después, en el subsecuente apartado, y a partir de una hipótesis fundamentada en evidencia empírica, las exponentes de este texto proponen la red construccional del esquema causativo. Continúan explicando los criterios seguidos para la conformación de su corpus y metodología. En los detallados resultados a los que llegan y comparten, destaca el perfil comparativo que hacen entre causación directa e indirecta tomando como correferente el prototipo para cada una de las construcciones anteriores; el análisis semántico multifactorial de meter, poner y hacer, y la caracterización léxica del esquema causativo (179-188) Concluyen, entre otras cuestiones, con las notorias ventajas que provee el marco analítico de la Gramática de construcciones para el análisis de las perífrasis con esquema causativo al permitir y poder rastrear, por jerarquía de niveles, rasgos heredados de los niveles más altos o primigenios a los de menor nivel esquemáticamente hablando.
En el séptimo capítulo titulado “¿Desde cuándo venir + gerundio viene siendo una perífrasis? De construcciones vicarias y estructuras renacidas” escrito por Álvaro S. Octavio de Toledo y Huerta, se puntualiza la evolución histórica de las secuencias con un verbo venir flexionado y un gerundio con valor progresivo y un eventual valor continuativo dado entre el siglo XV y 1650 para culminar evidenciando el apogeo de la perífrasis continuativa a partir de 1815. El citado autor ofrece su estudio en esta obra a partir de una atrayente introducción donde anticipa la incompleta descripción del esquema aspectual -continuativo, progresivo y metadiscursivo- de la forma perifrástica en la literatura gramatical disponible para el caso objeto de estudio, sumándose a ello la escasa coincidencia en CORDE. En un segundo momento, el autor discurre de manera íntegra y cabal la trayectoria de venir desde el latín hasta el romance. Continúa situándonos en el siguiente apartado de su trabajo ubicando el verbo en la Edad Media y en el español clásico donde hay una notoria competencia entre venir + ger e ir + ger. Lo mejor de este magistral apartado, desde mi perspectiva, son los segmentos puente recuperados (210) que sostienen la hipótesis de coaparición, especialmente entre la combinación de venir con un gerundio de su­jeto coincidente y evento simultáneo y la perífrasis continuativa venir + ger, mucho más transparente en aquellos casos en que se produce una presentación individual o secuenciada de los eventos en cadena. En su penúltimo apartado destinado al estudio contextual de la perífrasis en el español premoderno y contemporáneo, De Toledo y Huerta se avoca en demostrar las ausencias de la perífrasis con valor continuativo en distintos momentos de la historia del español, particularmente entre 1656 y 1820. En el último de los apartados propuestos, dedicado a las conclusiones de su aporte para este libro, emplaza una valiosa síntesis de cambios implicados en los procesos diacrónicos experimentados por la perífrasis. De manera precisa hay que resaltar dos muy sugestivos ejemplos que también en este apartado ofrece para sustentar sus hallazgos. El primero de ellos relacionado con la importancia de las recurrencias por frecuencias en la formación habitual de perífrasis; el peso del priming y las gramaticalizaciones experimentadas previamente por formas similares, como el caso de ir + ger y con la que compite a posteriori. Una característica más que aporta este trabajo es la de escalaridad de los predicados en los que subyace la forma y, el segundo, relacionado con el espacio en una nómina competente de perífrasis similares en español así como el espacio que como forma innovadora fue ganando con el estímulo sintáctico apropiado, auspiciado muy seguramente por formas similares y convergentes en términos de construccionalizaciones.
El octavo capítulo en el entramado de este libro está escrito por Dorien Nieu­­wenhuijsen y lleva por título “El papel de las unidades convencionalizadas en los procesos de gramaticalización. El caso de la perífrasis andar buscando”. El material brinda un muy buen ejemplo del papel que tienen las unidades convencionalizadas o rutinizadas en procesos de gramaticalización. En su apartado introductorio, esta coautora se ocupa más estrictamente del panorama diacrónico de la forma estudiada (246) y de las motivaciones que, desde la gramaticalización, ha seguido la perífrasis andar buscando, y cómo ésta, por su base auxiliar y alta convencionalización, podría ser una excepción al principio básico de emparejamiento forma/función en la Gramática de construcciones. Más adelante y a partir de su análisis, Nieuwenhuijsen pone sobre la mesa las posibilidades de auxiliarización compartidas por el verbo con otros de comportamiento perifrástico común, tales como estar, ir y venir. En este apartado vale mucho hacer una minuciosa lectura y seguimiento a la noción de ‘colexemas’ que la autora aplica y ejemplifica de modo extraordinario y que desde mi perspectiva constituye un acertado recurso para explicar el comportamiento perifrástico de la forma andar + buscando en el español de América, y en particular de México. Más adelante, ya en su apartado analítico, y a partir de ejemplos claros y transparentes, exhibe los resultados en dos niveles: el primero de ellos el semántico, donde la función pragmática -que yo diría que incluso motiva su sintaxis-, la tipología de objetos preferidos o solicitados por la perífrasis y sus valores discontinuos que en términos de trayectoria sirven para clarificar los valores semánticos desplazados a través de sus contextos puente. En el segundo, el sintáctico, sobresalen la inminente adyacencia de la forma y la esperada subida de clíticos. En sus conclusiones, Dorien Nieuwenhuijsen, además de confirmar las hipótesis anunciadas y lograr cuadrar su análisis perifrástico al enfoque sugerido por la mayoría de los capítulos en el monográfico, cierra de forma circular y contundente al confirmar la semántica de determinación y empeño prospectada por la construcción perifrástica andar + buscando, sobre todo en los contextos puente introducidos por complementos adverbiales con la preposición por y el adjetivo indefinido todo. Por lo que respecta a su caracterización sintáctica, podemos constatar que la alta frecuencia y su convencionalización temprana constituyeron dos motores determinantes en su proceso de gramaticalización.
Siguiendo los entretejidos del comportamiento perifrástico y el enfoque teórico-conceptual que une los capítulos de este libro, Daniel Cuní Díez y Samia Aderdouch Derdouch, en el capítulo noveno titulado “Un estudio diacrónico de tornar a + infinitivo en español” abordan, desde la ya multicitada Gramática de construcciones diacrónica, el surgimiento y la evolución de la perífrasis tornar a + inf. Para dar cuenta de lo anterior, realizan una aproximación basada en el uso que garantiza las correspondencias entre semántica y sintaxis de la construcción perifrástica y su aspectualidad estudiada en su trabajo. En perspectiva diacrónica los coautores ilustran el corpus y apartado metodológico sobre los cuales versa su análisis. Después, con un apartado de antecedentes muy sucintos dan entrada a los valores temporales reiterativos de la construcción perifrástica y sus posibilidades restitutivas. Pasan luego al estudio de su comportamiento diacrónico basándose en la frecuencia de uso, donde sobresale el empleo sostenido de la perífrasis tornar a + inf en los siglos XIII, XIV y XV. En el mismo apartado analizan tres grandes cuestiones: en primer lugar, exponen la génesis de la perífrasis. En un segundo momento argumentan la reestructuración de sus constituyentes perifrásticos, donde ejemplifican extraordinariamente las correspondencias entre verbo auxiliar y auxiliado, así como la fijación del nexo perifrástico. En tercer lugar, ilustran la selección preferida por la perífrasis sobre las personas gramaticales elegidas por la forma. Mención aparte merece el oportuno apartado que sobre tradiciones discursivas hacen Cuní y Aderdouch donde convienen en tratar a los textos periodísticos y algunos géneros literarios (poesía, narración y teatro) como locus de la especialización perifrástica tornar a + inf. En sus conclusiones los coautores, además de comprobar el siglo de mayor frecuencia de uso, también coinciden en considerar la forma analizada como una perífrasis reiterativa con dos valores fundamentales centrados en el evento que predica: 1) el regreso a una situación anterior abandonada temporalmente, y 2) la llana repetición de una acción.
En el capítulo décimo titulado “Llegar no es igual a coger. Dos momentos en la gramaticalización de las construcciones multiverbales en español” escrito por Verónica Orqueda, Carlos González Vergara, Silvana Guerrero, Felipe Hasler, Matías Jaque, Claudio Garrido y Magdalena Covarrubias nos explican nutridos ejemplos en los que descansa el objetivo central de su contribución. Ésta consiste en explicar el proceso de gramaticalización de las construcciones multiverbales conformadas por dos verbos finitos coordinados (CMVFC), del estilo de él va y se enoja, diferenciándolas según el primer verbo (v1) pertenezca a la clase semántica de aprehensión (agarrar, tomar, coger, pillar) o a la de movimiento (ir, llegar, venir, saltar). El corpus sobre el que descansan su introducción, análisis y conclusiones recupera datos extraídos del Corpus del Nuevo Diccionario Histórico del Español (CNDHE). En ese orden, la introducción que nos comparten los coautores destaca por mostrar y explicar el escenario diacrónico de la coaparición de sendos verbos en español. Después de la sección de antecedentes, los redactores del capítulo presentan los argumentos que sirven para entender y situar la aspectualidad ingresiva y completiva de las CMVFC. Lo hacen también con relación a su admiratividad y su aspecto interrupto. El apartado que más y mejor nutre la comprensión de las formas perifrásticas anteriores radica en su singular análisis que, sin llegar a una explicación completamente agotada y relacionada con la Gramática de construcciones diacrónica, pone de manifiesto el rol de la pragmatización y la subjetivización en la lengua como detonantes del proceso de gramaticalización de las construcciones multiverbales en español. Su análisis también evidencia correspondencias poco exploradas conforme a la noción de construcción. Primeramente, muestran la frecuencia de coaparición verbal de las CMVFC de los esquemas de aprehensión y movimiento en seis siglos (XV al XX), y donde podemos comprobar cómo el verbo comienza a alternar, en contextos puente, con el significado gramatical de interruptividad (300-302). En un segundo estadio del análisis podemos ver el paso de verbo auxiliar -de movimiento interrupto- a marcador discursivo, lo anterior debido a la posición periférica que este tipo de verbos ocupan en la oración y que los vuelve susceptibles de adquirir significados instrumentales. Un hallazgo muy bien logrado en este trabajo colaborativo consta en la propuesta metodológica que tomaron los investigadores al realizar pruebas contundentes, así tenemos la de preferencia en la posición oracional; la de concordancia; la de compatibilidad con verbos léxicos de estado y la de conjugación del primer verbo. En un apartado alterno, el análisis relativo al proceso de subjetivización experimentado por las CMVFC es expuesto a la luz de las siguientes condiciones: i) el carácter monopredicativo de estas construcciones, a las que el primer verbo aporta esencialmente un valor aspectual; ii) su inserción en la categoría deíctica; y iii) argumentos intra e interlingüísticos. Sus conclusiones apuntan, en parte, a la hipótesis de la gramaticalización múltiple y a la transición de construcción con valor aspectual hacia la posición de marcador discursivo, particularmente por la especialización con verbos de movimiento, como el caso paradigmático de ir en algunas variedades del español.
El onceavo y último capítulo escrito nuevamente por Mar Garachana Camarero lleva por título “La diacronía de alcanzar a + inf en español. Construccionalización y diferenciación dialectal en la conformación del sistema perifrástico del español” donde presenta un nutrido análisis de casos que abonan a la mejor comprensión del proceso evolutivo experimentado por dicha construcción perifrástica en español. Esta última contribución en el monográfico cierra el hilo conductor de la edición con el análisis de la construcción perifrástica con arreglo a la Gramática de construcciones diacrónica en dos aristas, una semántica y la otra formal. La autora y editora del presente volumen nos presenta, en un primer momento, la justificación metodológica en torno a los 3071 ejemplos obtenidos de distintas tradiciones discursivas entre los siglos XV y XX que fundamentan sus resultados. Los aportes en su texto destacan tanto por el extraordinario enfoque que logra hacer con base en la propuesta teórica en cuestión, como por el tratamiento y sistematización que da a las ocurrencias a partir de las cuales hace su análisis. Garachana Camarero ofrece, en un segundo momento, una sustanciosa explicación sobre las perífrasis formadas a partir de verbos de movimiento (317-322) y que, aunada al siguiente apartado donde comparte la revisión en la bibliografía especializada de la perífrasis alcanzar a + inf, podría ser un ejemplo muy trabajado sobre futuros estados de arte en materia de construcciones perifrásticas bajo el cobijo de la Gramática de construcciones diacrónica. Ahora bien, en su ejercicio analítico que Garachana hace de la construccionalización de alcanzar a + inf vale destacar la relevancia que tiene tanto el verbo de movimiento -por lo que toca a su posibilidad de rutinización al constituirse como una categoría radial- como también la tiene la animacidad de los sujetos con los que aparece. De ese modo, emerge la hipótesis de su estudio y que, en términos de Garachana, presupone que, de una misma construcción de partida, que combinaba a través de una preposición el verbo alcanzar con un infinitivo, se habrían formado tres microconstrucciones diferentes, con formas y significados propios. La distribución de los valores alcanzados en su análisis está dada entre la capacidad, el logro y la focalización de la construcción por siglo y por continente. Desde esta óptica analítica y de visualización de resultados (333) el texto plantea y abarca buena parte de la historia del español, valdría decir que por completo para las variedades americanas, y podría considerarse como una estupenda estrategia a seguir para casos similares de construccionalización. Los valores antes mencionados, sin más detalle que las frecuencias de uso, son compartidos en el español peninsular y en América. En el siguiente subapartado de su análisis, la autora ejemplifica con un índice de frecuencias polarizadas, para América y España, los valores semánticos encontrados, a saber, afirmativos con tendencia al esquema negativo. En adición a lo anterior, Garachana también ejemplifica otros valores en los que subyace la construcción, tales como el de focalización intensa y la posibilidad de asimilación en construcciones escalares, como nos lo comparte mediante la combinatoria de llegar a alcanzar a tener, donde la forma puede glosarse como ‘poder tener’. Ya casi para cerrar su contribución y de la mano de la desgramaticalización, Garachana esboza, pertinentemente y con destreza lingüística, la noción de emparejamiento construccional poniendo de relieve la sintaxis, dejando a la semántica del verbo la posibilidad de focalización que le da a la construcción perifrástica. Hacia el final y previendo argumentos en contra de los valores semánticos de las perífrasis, Garachana magistralmente ofrece cuatro argumentos relacionados con la persistencia dejándola al servicio de comprobación no solo del lingüista estudioso de datos en corpus, sino del propio hablante de español. Como corolario de sus conclusiones y en adición a lo anterior, la autora postula que el parecido formal y las similitudes semánticas entre verbos léxicos pueden traducirse en procesos de cambio gramatical.
Aquí termina mi tarea y honor de leer, revisar juiciosamente y presentar el monográfico La evolución de las perífrasis verbales en español. Una aproximación desde la gramática de construcciones diacrónica y la gramaticalización coordinado muy atinadamente por Mar Garachana Camarero. A mí, como lingüista revisor y seguidor de los trabajos de lingüística histórica, no me resta más que el placer de agradecer la posibilidad de haber aprendido a través de vivir y disfrutar de las maravillas del español en manos de excelentes especialistas, reunidos todos como colaboradores y coautores en este monográfico. Invito también a la comunidad de especialistas y seguidores de la disciplina a adentrarse en la lectura y al análisis del capitulado con la seguridad plena de que, además de inspiración, encontrarán respuestas y cuantiosos motivos para seguir en esta historia tan apasionante, la de nuestra lengua.
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Author
Alan Emmanuel Pérez Barajas
Universidad Nacional Autónoma de México, México, actante78@hotmail.com, Mexico