El material contenido en este volumen digital representa la coronación de un proyecto de largo aliento, el Corpus Preseea-Puebla, iniciado en el año 2012, para recopilar muestras del habla poblana. A finales de ese año hice una visita a la ciudad de Puebla, supe del proyecto y mi reacción fue preguntarle a una de sus coordinadoras de aquel entonces: “¿y en Puebla se habla diferente a la Ciudad de México?”. Su respuesta fue: “Es lo que queremos estudiar”. Pues aquí tenemos los materiales listos para realizar todo tipo de estudios sobre el habla de Puebla en el siglo XXI y compararlos con los del habla de la Ciudad de México y con otras hablas de ciudades hispanohablantes.
El corpus del habla de Puebla se inscribe en el marco de Preseea, un proyecto internacional, cuya finalidad es crear “un corpus de lengua española hablada, representativo del mundo hispánico, en su variedad geográfica y social”; en ese corpus se considera la diversidad sociolingüística de las comunidades de habla de importantes ciudades de España e Hispanoamérica.
El proyecto Preseea se gesta en 1993, durante el X Congreso de la ALFAL, con sede en el puerto de Veracruz, México. El grupo de investigación en sociolingüística de la Asociación plantea una propuesta de proyecto para estudiar con un enfoque sociolingüístico y siguiendo criterios similares, para facilitar la comparación, el habla de “los núcleos urbanos de Iberoamérica y de la Península Ibérica”. Uno de sus principales productos será el Corpus Sociolingüístico del Español (PRESEEA), a partir del cual ya se han realizado, y continúan haciéndose, investigaciones a nivel fonético, fonológico, morfosintáctico, léxico, semántico, pragmático y discursivo, comparables entre las distintas ciudades encuestadas, con la finalidad de encontrar tanto puntos de contacto como divergencias.
A este proyecto están asociados aproximadamente cuarenta grupos de investigación. En el caso de México, aparecen registrados, en la página oficial del proyecto, siete grupos: Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara, Mérida, Tijuana, Mexicali y, la ciudad que aquí nos interesa, Puebla. Cuatro de estos grupos ya han publicado su corpus, los tres primeros y, el más reciente, Puebla (2023) [véase https:/preseea.uah.es].
El corpus PRESEEA-Puebla está conformado por tres volúmenes: I. Hablantes de nivel de instrucción superior; II. Hablantes de nivel de instrucción media; y III. Hablantes de nivel de instrucción baja. Aquí comentaremos únicamente el volumen de instrucción alta, haciendo referencia a las diferencias en relación con otros corpus (en específico los de habla culta y popular de la Ciudad de México), sobre todo en cuanto a criterios de grabación y transcripción.
El volumen está estructurado en tres partes: Introducción, Presentación y Entrevistas. En primer lugar, tenemos una Introducción, en la que se ubica geográfica y demográficamente la zona metropolitana de Puebla. Además, se explica la forma en que se seleccionó a los entrevistados, su origen, la forma en que fueron grabados, la digitalización del material, los criterios de transcripción, las marcas de turno de habla, el etiquetado del corpus (con una clave de once dígitos asignada para cada entrevista que incluye: sigla del corpus, número de grabación, nivel de instrucción, grupo de edad, sexo y año de grabación). Así mismo, la Introducción incluye varios mapas (elaborados con el apoyo del Departamento de Sistemas de Información Geográfica de El Colegio de México) y también varias tablas, entre ellas una muy destacable, en la que se indica el perfil social no del entrevistado sino del entrevistador, que es quien guía la conversación (su edad, sexo, estudios, etcétera), información con la que no se cuenta en las muestras publicadas de habla culta y popular de la Ciudad de México.
A continuación, tenemos una Presentación, específica para el volumen I, en donde se explica la cantidad de entrevistados, 36, los cuales cuentan con 16 años o más de estudios formales: licenciatura, especialidad o posgrado y pertenecen a uno de los tres grupos de edad establecidos en el proyecto (de 20 a 34, de 35 a 54 y de 55 años o más). Aquí también se incluyen varios mapas de la zona (5), donde se muestra la distribución geográfica de los entrevistados de este nivel, por género y grupo de edad. El uso de mapas refleja una idea de la coordinadora del corpus, en el sentido de que la relación entre el espacio físico y la lengua es muy importante.
También aquí se incluyen varias tablas, todas ellas de gran utilidad para quien se dedique a analizar algún fenómeno de lengua en el corpus. La tabla 1 presenta el perfil social del entrevistado: sexo, edad, nivel de estudios y profesión, esta última información muy importante también, pues nos acerca más al perfil de cada entrevistado: profesor universitario, fisioterapeuta, filósofo, ingeniero, abogada, nutrióloga, contador, contadora, etcétera. En la tabla 2 podemos consultar las condiciones de la entrevista (algo con lo que tampoco contamos en los corpus de habla culta y habla popular de la Ciudad de México). Consiste en especificar dónde se realizaron las grabaciones (la casa del entrevistado o del entrevistador, la escuela, el trabajo de uno u otro, una cafetería, etcétera), además de la relación entre entrevistado y entrevistador (familiares, amigos, conocidos o desconocidos) y si hubo presencia y/o algún tipo de participación de otras personas durante la entrevista. Finalmente, en la tabla 3 se registra la fecha de grabación.
Un requisito importante para la selección de informantes, además de los 16 años de instrucción formal como mínimo, se relaciona con su origen y relación con la ciudad de Puebla; hay tres categorías de inclusión: 1. Los nacidos en la ciudad de Puebla y que siempre han residido ahí; 2. Los nacidos en la ciudad, que vivieron un tiempo fuera de ella, pero volvieron y tienen más de 20 años de residir ahí; y 3. Los no nacidos en la ciudad, pero que han vivido ahí desde antes de cumplir 10 años y tienen 20 años o más de residencia.
Todas las entrevistas son semidirigidas, con un entrevistado y un entrevistador. Esto marca una diferencia grande con las grabaciones de las hablas culta y popular de la Ciudad de México, pues en estos últimos corpus se incluyen diálogos libres entre dos informantes y grabaciones secretas (ambos muy ricos en espontaneidad) y grabaciones de habla formal (conferencias, clases...). Se sabe por experiencia que resulta mucho más complicado obtener este tipo de grabaciones, pero la idea de que la lengua se construye en el diálogo se ve fortalecida con estos materiales. En alguna medida este problema se subsana en el corpus de Puebla a través de los distintos tipos de relación entre entrevistado y entrevistador, que hacen que varíe el grado de formalidad entre unas entrevistas y otras.
Los temas tratados son: a) la familia y la infancia y juventud del participante, b) el trabajo y c) la ciudad de Puebla, sus cambios con el paso del tiempo y la percepción del entrevistado al respecto. En las grabaciones de habla culta y popular de la CdMx los temas varían de una entrevista a otra, pues este aspecto no fue controlado.
Cada grabación dura como mínimo 45 minutos. Se inicia con el saludo entre los participantes, siguiendo la consigna de agradecer su apoyo al entrevistado. Aquí también hay diferencias con las hablas culta y popular de la CdMx pues o no se grabó esta parte o si se hizo no se tomaron en cuenta los primeros minutos de grabación para transcribirlos.
La parte más extensa del volumen la ocupan las transcripciones de las 36 entrevistas. Cada transcripción fue revisada por tres diferentes investigadores. Las transcripciones son muy detalladas. Se reproducen en ellas las pausas, algunas pronunciaciones (pus y ps por pues, por ejemplo), se marcan ruidos externos, turnos de habla, interrupciones.
A partir de una somera lectura de las entrevistas, puedo comentar algunas cosas que me llamaron la atención, en contraste con lo que tengo presente de lo registrado en las muestras de habla culta de la Ciudad de México.
A. Se observa una mayor cortesía en el habla de la ciudad de Puebla, sobre todo en el diálogo con las mujeres del grupo de mayor edad. Por ejemplo:
1. -Hola, buenas tardes, muchas gracias por aceptar la invitación /eh vamos a empezar y me gustaría/ que me contaras un poco acerca de tu vida familiar/ tu infancia/ o los juegos…
-Ajá/ pues mm antes que nada quiero agradecer la oportunidad de/ que me das de participar/ en este trabajo/ y sí por supuesto/ puedo platicarte/ acerca de// mi familia.
2. -Muchas gracias/ muchas muchas gracias
-no no tienes nada que agradecer ya sabes que siempre se trate de apoyar a los/ a la juventud estamos dispuestos.
-muchas gracias señora/ y le cuento/ eh el proyecto
3. -muchas gracias por regalarme de tu tiempo…
-gracias a ti gracias a ti
B. Aparecen algunos elementos léxicos peculiares: “jugar al toque y destoque”, que es el equivalente de “jugar a los encantados”; “jugar al toro” que es “jugar a la roña” o, en versión más moderna “jugar a las traes”; “comer molotes” (por cierto, con una definición distinta a la de los molotes poblanos en el Diccionario de mexicanismos de la Academia); “ser poblano/-a chicharronero,-a” (de prosapia, de varias generaciones).
C. También detecto el empleo de palabras altisonantes en hombres de todas las generaciones: “pinche pueblote”, “uta”, “cabrón” (varias veces en distintos informantes). Esto no lo registramos en las muestras de habla culta de la Ciudad de México, pero aquí creo que se debe más al tiempo transcurrido entre los dos corpus, más de cuarenta años, pues muchos usos y costumbres han cambiado.
Con toda seguridad hay más trabajos y tesis en proceso y se estarán emprendiendo otros más, tanto con el primer volumen como con los otros dos. Así se podrá responder con datos la pregunta que hice hace ya doce años: ¿hasta qué punto se parecen y hasta qué punto se distinguen las hablas de Puebla y de la Ciudad de México? Y se podrán responder muchas otras preguntas.
Un último comentario. Considero que este corpus no sólo es un material invaluable, de gran utilidad para los lingüistas, sino que también resulta ser un documento antropológico, social, histórico, cultural, sobre la gente de la ciudad de Puebla y su vida, en los primeros años del siglo XXI, que con toda seguridad será fuente para múltiples investigaciones en todos los niveles y desde muy diferentes perspectivas.
Existen ya varios trabajos basados en el corpus de este volumen I; menciono a continuación aquellos de los que tengo conocimiento:


