Ramón Zacarías Ponce de León, <em>¿Cómo se forman las palabras? Claves de combinación</em>, México, Universidad Nacional Autónoma de México, 2018, 90 pp. ISBN: 978 607 300 4992.

Los hablantes hacen uso de su capacidad lingüística y crean palabras para nombrar aquello que se incorpora en su cotidianeidad, y así subsanar los huecos provocados por las exigencias comunicativas. Ante este escenario es importante preguntarnos ¿cómo se forman las palabras?, aunque es una pregunta que no siempre resulta posible responder debido a que, al no ser especialistas en el tema, se desconoce la manera como operan los mecanismos o las claves de combinación para la formación de palabras. Si bien es cierto que el reto le compete a la morfología, un área que ofrece cada vez más vetas de investigación, pero que, al mismo tiempo, ha ocupado poca tinta y papel, a diferencia de otras áreas de la lingüística, también es necesario contar con fuentes que de manera funcional nos guíen por estos senderos. En este sentido, el libro de Ramón Zacarías Ponce de León, ¿Cómo se forman las palabras? Claves de combinación, es un trabajo en el que, más allá del rigor científico, el autor, a través de una conciencia de lo que implican estos procesos tan complejos, logra que el contenido sea accesible para todo tipo de lector.

Antes de continuar con los comentarios de este libro, es imprescindible destacar que esta obra es el fruto del arduo trabajo que el autor ha empleado durante años de investigación y que forma parte del proyecto PIFFyL-Morfolex. Estudio del léxico de la morfología y el léxico del español (2015); el objetivo principal es “la descripción de la morfología y el léxico del español mexicano a través del estudio de los esquemas de formación de palabras más utilizados hoy en día” (p. 9), además, dicho sea de paso, contiene 15,000 palabras etiquetadas morfológicamente y la información con la que se cuenta es la base para el análisis que se presenta en los artículos que conforman esta obra.

Como parte de este interesantísimo proyecto, han salido a la luz otras investigaciones cuyo aporte consiste en estadísticas detalladas que muestran aspectos sobre la productividad de los esquemas de formación de palabras, así como la aparición de formas recurrentes que pueden considerarse mexicanismos. Estos resultados permiten adjudicar un contenido invaluable a este proyecto desde una descripción detallada sobre cómo opera la morfología léxica en el español actual de México.

Con respecto a la obra en cuestión, inicia con una introducción y, en palabras del autor, “este libro es un acercamiento al léxico del español y a las estructuras morfológicas que los hablantes tienen disponibles para ejercer su creatividad lingüística” (p. 9). Así, su trabajo se ciñe en dos objetivos. En primer lugar, ofrecer un panorama del léxico hispánico, y, en segunda instancia, divulgar los hechos de la lengua de manera asequible. Asimismo, cabe señalar que el contenido de este libro es, desde mi perspectiva, una herramienta valiosa que sirve para complementar los saberes de nuestros estudiantes en las materias de lexicología, morfología, así como un eje dentro de la semántica léxica y la lexicografía. En este sentido, el libro es una pieza clave que cubre un importante vacío.

El libro presenta una clara metodología que se cimenta en la consulta de cuatro obras lexicográficas, Diccionario de la lengua española (DLE), el Diccionario del español de México (DEM), Diccionario de mexicanismos (DM) y el Diccionario de americanismos (DA), que fueron la clave para realizar la búsqueda y confirmar la ausencia de cada una de las entradas léxicas, es decir, confirmar el estatus neológico de cada una de las palabras. Pasada esta prueba se incorporaron al corpus neológico.

El libro está constituido por 51 artículos, también denominados “claves de combinación”. La selección de las palabras, si tomamos en cuenta el amplio caudal léxico del corpus Morfolex, me parece muy afortunada. Para alcanzar la meta y no dejar ningún dato incompleto, el autor centró su atención en focalizar aquellas lexías que abarcaran los esquemas más productivos en español, ya que, en palabras de Zacarías, se busca que la descripción de la morfología léxica esté representada en sus patrones más comunes.

Sobre este punto vale la pena exponer algunos de los resultados que son significativos a la hora de desentrañar cómo están conformados los procesos que operan en la construcción y en la innovación de la lengua actual, ante tal escenario las observaciones a las que llegó el investigador giran en torno a que los procesos siguen dos líneas, una propiamente morfológica, como es el caso del sufijo -azo, que, aparte de poseer el significado de aumentativo -carrazo-, también funciona para designar un golpe -sombrerazo-. Actualmente, a estos dos significados se ha sumado el de escándalo -gasolinazo- (p. 15), mientras que en la segunda se pueden advertir procesos en los que se conjugan factores extralingüísticos, tal es el caso del artículo 36, mapachería, cuyo referente es el animal denominado mapache, y que empleamos en nuestra vida diaria para hacer alusión a “actividades en las que se utilizan recursos públicos para realizar prácticas ilegales durante los procesos electorales de forma habitual o sistemática, y a veces con violencia” (p. 57). Este procedimiento que lleva a los hablantes a crear nuevas estructuras morfológicas a partir de un referente que cuenta con las características necesarias para obtener una afortunada relación resulta por demás interesante.

Dentro de los descubrimientos que el autor nos comparte respecto a la historia de algunas palabras, cabe destacar el artículo 50, volcadura, que actualmente no es un neologismo y que, según los datos que podemos leer en la descripción, lo fue hasta el 2014, debido a que no estaba registrado en el diccionario de la Academia, ni tampoco en el diccionario de mexicanismos. Particularmente interesante es el caso de ustedear, artículo 49, a partir del análisis se confirma que la “sufijación es tan productiva y versátil que, incluso, puede tomar un pronombre como base de derivación, tal es el caso del común tutear y del no tan común ustedear” (p. 72).

Desde mi particular punto de vista, parte de la riqueza de este libro se encuentra en la manera (tripartita) en la que fueron hechas las descripciones que componen la estructura que conforma a cada artículo. Ya que, a decir del autor: “hay una explicación o definición corta que introduce el tema de manera sencilla; una figura ilustrativa o un esquema de la estructura morfológica analizada; y finalmente un ejemplo de uso, cuya función es contextualizar el concepto” (p. 10). Asimismo, y dada la complejidad del léxico, vamos a encontrar, ahonda el autor en esta misma página líneas más adelante, “referencias de relación entre temas, lo que permite ampliar la información buscada y navegar a través de los artículos sin seguir un orden preestablecido”. En ocasiones nos advierte que dada la complejidad del tema estudiado exige que se duplique la extensión de algunos artículos. En estos casos la explicación se presenta en dos partes cada una con su respectiva figura y ejemplo de uso. Por lo tanto, esta forma de estructurar la información es de gran importancia ya que, parafraseando al autor, permite presentar de manera homogénea los temas tratados, así como la facilidad de integrar los conceptos morfológicos estudiados. Cabe resaltar que los datos están atestiguados, por una parte, en los medios de comunicación, y, por la otra, con base en referencias bibliográficas.

Bajo este panorama los artículos del libro constituyen dos grupos, en el primero se ubican las palabras nuevas que se han incorporado con éxito en la lengua actual; mientras que en el segundo la riqueza de los datos nos viene dada por partida doble, puesto que aquí podemos estudiar tanto los procesos más comunes que el hablante emplea para crear las palabras, así como, subraya el autor, que “se pueden analizar agrupamientos de palabras similares con estructuras morfológicas comunes” (p. 11).

A nivel formal, otros recursos que resultan ser tan sólo parte de la punta de un iceberg para realizar futuros estudios son: a) el glosario de términos morfológicos relevantes compuesto por 44 conceptos básicos de la morfología léxica, cuyas definiciones se exponen con precisión, de modo que el significado sea accesible, y al mismo tiempo, nos sirve de guía para facilitarnos la búsqueda de un determinado proceso (sobra decir que para cada definición se presentan ejemplos, así como la observación con la voz ‘véase’, en algunos casos, para revisar y contrastar con otros procesos de formación de palabras); y b) el índice analítico que se localiza al final del volumen ordenado de manera alfabética.

Con todos estos recursos, un lector avezado, al hacer una somera revisión juzgará a bien la importancia que recubre esta obra en cuanto al tipo de análisis tan profundo con el que son estudiadas las palabras, puesto que se incluyen los procesos generales de formación de palabras, conceptos morfológicos relevantes, conceptos lingüísticos generales, así como todos los afijos y elementos compositivos analizados.

Desde mi punto de vista, el contenido vertido en este libro lo convierte en una obra cardinal porque nos ofrece información valiosa no sólo de tipo lingüístico, sino también extralingüístico. En cada uno de los 51 artículos que componen a esta magnífica obra se refleja, con rigor académico, un espíritu de análisis crítico.

Para cerrar mi comentario, me interesa señalar que estoy cierta en afirmar que el propósito principal del autor, “poner en palabras claras y con explicaciones accesibles el conocimiento léxico que el proyecto Morfolex ha acumulado a lo largo de años de trabajo, tomando en cuenta que ha sido poco estudiada y escasamente descrita” (p. 10), se ha cumplido a cabalidad, ya que el estudio fue realizado con una mirada objetiva, con una redacción muy amena y, sobre todo, su trabajo nos demuestra que hay mucho por hacer.

Bibliografía
  • Ramón Zacarías Ponce de León, ¿Cómo se forman las palabras? Claves de combinación, México, Universidad Nacional Autónoma de México, 2018, 90 pp. ISBN: 978 607 300 4992.
Historial:
  • » Publicación impresa: 2019Jan-Jun

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Anuario de Letras. Lingüística y Filología, volumen 7, núm. 2, año 2019, julio-diciembre de 2019, es una publicación semestral editada por la Universidad Nacional Autónoma de México, Ciudad Universitaria, Delegación Coyoacán, Ciudad de México, C. P. 04510, a través del Instituto de Investigaciones Filológicas, Centro de Lingüística Hispánica "Juan M. Lope Blanch", Circuito Mario de la Cueva s/n, Ciudad Universitaria, Col. Copilco, Del. Coyoacán, Ciudad de México, C. P. 04510, Tel.: 56227550, ext. 49205. URL: https://revistas-filologicas.unam.mx/anuario-letras/index.php/al/index, e-mail: anudelet@unam.mx. Editor responsable: Mtra. María del Refugio Campos Guardado. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo 04-2018-020113394100-30; eISSN: 2448-8224, ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última actualización de este número, Mtra. María del Refugio Guardado Campos, Instituto de Investigaciones Filológicas, Centro de Lingüística Hispánica "Juan M. Lope Blanch", Circuito Mario de la Cueva s/n, Ciudad Universitaria, Col. Copilco, Del. Coyoacán, Ciudad de México, C. P. 04510, Tel.: 56227550, ext. 49205, fecha de última modificación, 30 de julio de 2019.                                                                              

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