Ramón Zacarías Ponce de León, <em>Rivalidad entre esquemas de formación de palabras,</em> México, Universidad Nacional Autónoma de México, 2016, 214 pp. ISBN: 978-607-02-7350-6.

El libro Rivalidad entre esquemas de formación de palabras se une a un importante grupo de investigaciones publicadas sobre morfología por el Centro de Lingüística Hispánica “Juan M. Lope Blanch” del IIFL de la UNAM. Autores como Elisabeth Beniers con La formación de verbos en el español de México (en coedición con El Colegio de México) y José G. Moreno de Alba con su Morfología derivativa nominal en el español de México han aportado datos valiosísimos para conocer los diversos procesos morfológicos, tanto verbales como nominales, en el español mexicano. El libro de Ramón Zacarías vendría a sumarse al acercamiento morfológico del español con un tema muy poco tratado: los esquemas rivales o en competencia.

En el libro se nos señala que existe más de una estructura válida para crear nuevas palabras (aburrimiento, aburrición; inhabilitar y deshabilitar) entre las que hay significados parecidos y pueden tener la misma distribución en el uso. Sin embargo, el hablante puede escoger su esquema ‘favorito’. Ahora bien, en esta ‘rivalidad’ de esquemas prevalecen los más productivos, sin embargo, la productividad es relativa y multifactorial, depende de varios hechos (estructurales y contextuales), los cuales interactúan de diversa manera.

El autor divide su libro en cinco capítulos, además de presentar un anexo con las formas registradas en Morfolex. En el capítulo uno Zacarías nos presenta una serie de generalidades sobre los esquemas de formación de palabras que va a estudiar. Con base en cuadros desarrolla su explicación. El primer cuadro nos ofrece la rivalidad entre los sufijos -miento y -ción; estos son sufijos que derivan sustantivos a partir de una base verbal (deverbales). Se definen como nominalizadores de ‘acción y efecto’. En el segundo cuadro presenta ejemplos de la rivalidad entre -ez y -eza los cuales forman sustantivos a partir de adjetivos (deajetivales) y forman nombres abstractos. En el tercer cuadro se observa la rivalidad entre -ero e -ista, los cuales son sufijos que se añaden a sustantivos para designar ocupación, profesión u oficio. Por último, en el cuarto cuadro se ofrecen los prefijos a- e in- lo cuales indican negación o privación. En este mismo capítulo el autor hace una revisión de los estudiosos que han abordado el tema: Malkiel (1993), Ambadiang y Camus (2001), Lang (2002), Maldonado (2011), Horno (2011) y la Real Academia Española (2009). También menciona otros autores que han tratado fenómenos semejantes en otras lenguas, haciendo hincapié en los trabajos para el inglés de Hamawand (2007, 2009 y 2011).

En el capítulo dos el autor presenta el aparato teórico que sustenta su propuesta. Primero nos advierte que su punto de vista es onomasiológico, es decir, un acercamiento a la formación de palabras en los que se da prioridad al significado sobre la base, en otras palabras y según Štekauer, “Averiguar cómo las categorías cognoscitivas son representadas lingüísticamente a través de procesos individuales de formación de palabras” (2012: 237). Así, en el proceso de asignación de nombres los hablantes tienen un rol activo; la denominación es un proceso cognoscitivo humano multifactorial; hay una estrecha relación entre fenómenos lingüísticos y extralingüísticos. Con respecto a la productividad, Zacarías advierte que la rivalidad entre esquemas se resuelve a favor del esquema más productivo, aquel que tiene la capacidad de producir un mayor número de unidades lingüísticas novedosas. Sin embargo, la productividad no es un fenómeno discreto y en ella pueden intervenir diversos factores: frecuencia, predecibilidad, transparencia semántica, versatilidad, escasez de restricciones, oponibilidad, condiciones sociolingüísticas y psicolingüísticas. Dada la presencia de estos hechos, no es recomendable hacer valoraciones estadísticas, sino considerar la relación entre los factores que intervienen en la formacisón de esquemas. He aquí uno de los aspectos novedosos y valiosos que presenta este libro en cuando al estudio de la morfología.

En cuanto al capítulo tres Ramón Zacarías analiza la rivalidad entre los nominalizadores de acción y efecto, en concreto, los cinco más productivos en el español en México: -ción (retención), -miento (tratamiento), -o (recibo), -e (arranque) y -ada (punzada). Con respecto a los factores estructurales el autor advierte que la categoría base y el significado base no son determinantes. Sin embargo, la forma base sí lo es, ya que -ción no puede adjuntarse a verbos de la segunda terminación, -miento puede adjuntarse con verbos terminados en -ecer e -ionar, o a verbos terminados en -ear; y -e se une exclusivamente a verbos de la primera conjugación (excepto con -ear). El sufijo -ada no presenta ninguna preferencia. Además se suman a los factores estructurales el significado del derivado: -miento se prefiere para indicar ‘proceso en curso’, -ción para ‘acción y efecto’. Del mismo modo -ada se utiliza para indicar el acto propio de alguien, mientras que los sufijos -o y -e denotan acciones, aunque también efectos, cantidad y sonidos. Para el autor el sufijo -ción tiene un área de influencia mucho mayor. Además hay que sumar la forma del derivado, -ción y -ada tienen género femenino. La longitud de la palabra también es importante, algunos agregan una sílaba como -ción, otros dos, como -miento, y algunos no agregan ninguna, sería el caso de -o. En cuanto al acento, -miento, -ada, -e y -o forman palabras paroxítonas, mientas que -ción oxítonas. Los factores contextuales ofrecen una idea panorámica de los usos de estos sufijos. Así, en el factor diacrónico, Zacarías advierte que en el caso de -ción y -miento podemos encontrar cultismos dado que muchas palabras con estos sufijos provienen del latín (reducción, armamento). En cuanto al factor diatópico no hay muchos contrastes, pero los factores diastráticos y diafásicos sí pueden ofrecer algunos datos, como señala el autor con respecto a las palabras relajamiento (de uso más general) y relajación (que es un término técnico). En lo que respecta a la oponibilidad paradigmática podemos observar la coexistencia de dos formas rivales con diferentes significados: población (más específico) y poblamiento (con significado de acción y efecto). Todos estos factores llevan al autor a ofrecer nuevas definiciones de los sufijos en los que entran la forma del sustantivo, a qué verbos se añaden, su significado y el matiz que presentan los neologismos.

En el capítulo cuatro, Zacarías estudia la rivalidad entre los verbalizadores parasintéticos causativos, en concreto en- -ar (enlatar), a- -ar (atontar), y en- -ecer (entristecer), los cuales son deadjetivales. Estos tres esquemas indican cambio de lugar o estado; además, al igual que en el capítulo tres, los factores estructurales son más importantes que los contextuales. La productividad más alta en el español mexicano la tiene el esquema en- -ar, seguido de a- -ar y por último en- -ecer. En cuanto a los factores estructurales tenemos, por ejemplo, que el circunfijo en- -ar se inclina por bases sustantivas (embolsar), además en cuanto a la longitud de la base puede añadirse a cualquiera, no así en- -ecer que se adjunta preferentemente a bases bisílabas. Además tiene un significado principal de ‘cambio de lugar’, pero también semejanza y cambio de estado. Por último, en cuanto a la forma del derivado en- -ar, crea un derivado con una sílaba más: enflacar. En lo que respecta a los factores contextuales, los factores diacrónico, diatópico, diastrático y diafásico no intervienen. Con respecto a la oponibilidad paradigmática se pueden registrar casos como acaramelar ‘hacer que algo parezca caramelo’ o en encaramelar ‘parecerse una persona, por su actitud, al caramelo’. Así, además de las definiciones propuestas por el autor, éste nos señala que el circunfijo en- -ar es, en México, el que menos restricciones presenta y el que ofrece mayor amplitud semántica.

En lo que respecta al capítulo cinco, en él Zacarías analiza la rivalidad entre los prefijos negativos: in- (incuestionable), a- (apolítico), des- (deshacer) y anti- (anticristo). A diferencia de los sufijos y circunfijos, los prefijos no recategorizan. Además, a esta clase que se estudia se les denomina ‘antónimos morfológicos’, debido a que invierten o niegan el significado de la base. En cuanto a los factores estructurales tenemos lo siguiente: los esquema prefijales pueden adjuntarse a más de una categoría, exceptuando a- que es exclusivo de adjetivos; el significado de la base tampoco parece condicionar la rivalidad entre estos prefijos; tampoco la forma; sin embargo, el significado sí es un factor determinante, por ejemplo, para revertir el proceso se utiliza des- (deshacer) y con el matiz de oposición se utiliza anti- (anticapitalista). En cuanto a la forma del derivado ésta es similar a la de la palabra base (aumenta sílabas pero el acento permanece igual). En lo que respecta a los factores contextuales, dentro del factor diacrónico se señala que a- es el prefijo menos utilizado debido a que se encuentra en cultismos (acéfalo). En cuanto al factor diatópico parece que anti- es el prefijo negativo más utilizado en México. En lo que respecta a los factores diastrático y diafásico se advierte que algunos prefijos se utilizan en palabras que tienen cierto matiz culto (anorexia) o que pertenecen al lenguaje técnico (impolítico). En cuanto a la oponibilidad paradigmática hay casos como inhumano o deshumano, la primera palabra indica falta de humanidad, mientras que la segunda se refiere a algo que no es propio de la humanidad. Con respecto a antihumano se emplea para indicar que se va contra la humanidad.

Además el autor ofrece unas conclusiones en las que nos señala que “[s]i dos esquemas formativos coexisten en la lengua, significa que cada uno es capaz de poner en relieve algún rasgo específico que lo distingue de otros. Dicho rasgo puede estar asociado a la estructura formal de la base o al derivado, o bien relacionarse con su significado. Además, ese rasgo distintivo puede ser extralingüístico y referirse a especificaciones del contexto de uso de los derivados” (p. 81).

El libro además viene acompañado de un anexo de 650 neologismos que provienen de Morfolex (www.morfolex.org), del cual se pueden obtener datos importantísimos sobre los procesos morfológicos y sobre los neologismos utilizados en el español mexicano. Como ejemplos de lo anterior podemos citar: balconeada, bicicleteada, cotorreada, pepineada, mesereada, chilanguización, chiquimarquización, despejización, hipsterización, pistolización, remediación, apañe, encanije, encueramiento, entoloachamiento, policiamiento, chacaleo, chapulineo, cheleo, chicaneo, famoseo, picudeo, achilangar, apanicar, enclembuterolar, enfeoecer, antibache, antichapulinazo, desencanchar, inconclusión, indisputado, etc.

En este nuevo libro sobre morfología, el autor, Zacarías Ponce de León, no sólo profundiza en el estudio de los esquemas derivativos y de los factores que intervienen en ellos, sino, y de manera muy clara, en aquellos procesos que son más productivos en México y en aquellas formas neológicas propias de nuestro español.

Historial:
  • » Publicación impresa: 2017Jun-Dec

Métricas del artículo

##plugins.generic.alm.loading##

Metrics powered by PLOS ALM

Enlaces refback

  • No hay ningún enlace refback.






Anuario de Letras. Lingüística y Filología, volumen 8, núm. 2, año 2020, julio-diciembre de 2020, es una publicación semestral editada por la Universidad Nacional Autónoma de México, Ciudad Universitaria, Delegación Coyoacán, Ciudad de México, C. P. 04510, a través del Instituto de Investigaciones Filológicas, Centro de Lingüística Hispánica "Juan M. Lope Blanch", Circuito Mario de la Cueva s/n, Ciudad Universitaria, Col. Copilco, Del. Coyoacán, Ciudad de México, C. P. 04510, Tel.: 56227550, ext. 49205. URL: https://revistas-filologicas.unam.mx/anuario-letras/index.php/al/index, e-mail: anudelet@unam.mx. Editor responsable: Mtra. María del Refugio Campos Guardado. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo 04-2018-020113394100-30; eISSN: 2448-8224, ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última actualización de este número, Mtra. María del Refugio Guardado Campos, Instituto de Investigaciones Filológicas, Centro de Lingüística Hispánica "Juan M. Lope Blanch", Circuito Mario de la Cueva s/n, Ciudad Universitaria, Col. Copilco, Del. Coyoacán, Ciudad de México, C. P. 04510, Tel.: 56227550, ext. 49205, fecha de última modificación, 11 de septiembre de 2020.

Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicación. Se autoriza la reproducción total o parcial de los textos aquí publicados siempre y cuando se cite la fuente completa y la dirección electrónica de la publicación.

Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 4.0 International License.